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A sus 88 años, el Listín sigue en el corazón de doña Carmen

 Conmovida y entusias­mada, así se levantó do­ña Carmen este lunes, dis­puesta a desprenderse por primera vez de la edición impresa del periódicoLis­tín Diario que anunció su llegada al mundo y que sin ella preverlo le acompaña­ría por sus ya cumplidos 88 años.

“El distinguido hogar de la familia Curiel Valver­de se encuentra de pláce­me por el feliz motivo del reciente advenimiento de una hermosa niña que lle­vará por nombre Carmen Cristina Andrea, la cual tiene el placer de ofrecer a su numerosas amistades”.

Este fue el mensaje que en aquel entonces ocupó sólo nueve líneas, 41 pala­bras, un párrafo, y que los padres de doña Carmen guardaron para ella hasta que aprendiera a leer.

Su “fiel acompañante”, como ella misma descri­be las ya frágiles hojas que conserva de la edición del  lunes 23 de enero de 1933, ha recorrido a su lado dis­tintos puntos del país, co­mo Puerto Plata, Santiago, Santo Domingo y hasta le acompañó a playas extran­jeras.

Siempre lo llevaba

“A donde me mudaba me llevaba mi Listín. Hasta a España me lo llevé, porque trabajaba en la embajada de España y viví un tiempo allá”, narró la fiel lectora.

Pero hace algunas sema­nas, mientras limpiaba en­tre las pertenencias de su gavetero, se topó con las páginas de su edición favo­rita en la que las palabras siguen legibles como el pri­mer día.

“Pero 88 años, son 88 años” y en el interior de la puertoplateña crecía la idea de que su “fiel acompañan­te” debía volver a su casa de origen para que cuidaran de él y le dieran el reconoci­miento que uno de sus más queridos tesoros merece.

Despedida

Este lunes doña Carmen escoltó personalmen­te hasta las manos del di­rector del periódico Listín Diario, Miguel Franjul, su recuerdo de toda la vida, y que la convirtió en una lec­tora diaria.

Recibe regalo

“Es que ese era y es el ter­mómetro para medir el país”, resaltó, al tiempo que explicó que cada día su ve­cina Teresa le comparte el ejemplar.

En ese sentido, el vetera­no periodista, luego de en­tregarle un ramo de rosas, distinguió a la dama con una suscripción al medio impreso para que no tenga que esperar y reciba tem­prano el acontecer noticio­so.

“En este momento yo anuncio que la Editora Lis­tín Diario le concede, en condición de cortesía, una suscripción del periódico que es de todos los domini­canos para que siga disfru­tando de su contenido”, no­tificó el director.

 Franjul se despidió de doña Carmen asegurando que “el Listín no ha per­dido la esencia con la que nació y con la que le cono­ció. Es un periódico dirigi­do a transmitir la verdad y a apoyar las mejores causas del pueblo dominicano”.

Antes de marcharse, Carmen Cristina Andrea le­yó las siguientes palabras de una carta que escribió a puño y letra:

Hoy me desperté a lim­piar y organizar un gave­tero, y pensé que así se me olvidaría un poco esta pan­demia del covid-19 y en­contré un fiel acompañante de mi vida; un Listín Diario del día y año en que nací.

 CARTA

Así concluye

No sé, este Listín Dia­rio ha sido mi acompa­ñante a lo largo de mis 88 años. Nací en Puerto Plata, y a los ocho años mi padre fue nombrado juez en La Vega, y el Lis­tín siempre a mi lado.

Luego de tres años volvi­mos a Puerto Plata, y en el año 1951 me casé con un santiaguero, Rafael Llenas, y me fui a vivir a Santiago, luego quedé viuda y me mudé a San­to Domingo, después de varios años me fui a vivir a Madrid durante ocho años y mi fiel acompa­ñante, el Listín Diario, siempre a mi lado.

Fuente: https://listindiario.com/rss/portada/

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