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La gripe española, la pandemia de 1918 a la que sobrevivió República Dominicana

Al leer lo ocurrido a finales de la década de 1910 y principios de 1920 se podría considerar un Déjà vu las incidencias que están ocurriendo con el COVID-19, comparadas con los efectos de la conocida influenza o gripe española.

El uso de mascarillas, el distanciamiento social, cuarentenas y la prohibición de las actividades públicas fueron parte de las medidas tomadas por el Gobierno de la época para prevenir el contagio de la pandemia de la gripe española que cobró la vida de al menos 1,654 dominicanos e infectó 96,828 en República Dominicana.

En la actualidad el COVID-19 ha matado en el país aproximadamente 200 personas e infectados a  4,126.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que “a la pandemia de 1918 se le llamó gripe española inmerecidamente, puesto que, antes de llegar a España, ya había causado anteriormente muchas defunciones en Francia y en los Estados Unidos de América, a pesar de que no se había informado a la población debido a la censura impuesta durante la guerra. Los médicos franceses solían referirse a la enfermedad como «maladie onze». El nombre de gripe española se debe a que las noticias sobre la pandemia empezaron a aparecer cuando se declararon los primeros casos en España, un país neutral durante la guerra y donde no había censura”.

De acuerdo con el historiador dominicano Frank Moya Pons, en su libro “La Otra Historia Dominicana”, en octubre de 1918 se comenzaron a tomar precauciones en el país cuando se dijo que había más de cuatro mil casos de Influenza Española en Camagüey, Cuba.

Pero no fue hasta el mes próximo, noviembre, cuando se reportaron los primeros casos llegados por medio de un barco a Barahona, provincia ubicada al sur de República Dominicana.

El 11 de ese mes se había puesto fin a la Primera Guerra Mundial, que se inició en 1914. Así que el siguiente día, según relató LISTÍN DIARIO, se llevaron a cabo celebraciones en todo el mundo y también en el país.

Con relación a las pérdidas humanas de la Primera Guerra Mundial, la OMS detalla que ésta causó 17 millones de defunciones, en cambio la influenza española mató en dos años  50 millones de personas y afectó al tercio de la población mundial, o sea aproximadamente 500 millones.

Como en un principio se creyó que esta enfermedad había ingresado al país a través de Haití, el 12 de noviembre se impusieron medidas de cuarentena terrestre y marítima entre ambos países. En el caso de que llegaran los barcos de Barahona y Azua, éstos tenían que mantener una distancia de 200 metros de las costas durante toda una semana, debido a que en ambos lugares se habían registrado 827 casos y 20 muertes.

Un editorial de LISTÍN DIARIO habla un poco de cómo fue el recorrido de la Influenza Española hasta llegar a República Dominicana.

“Hemos notado como cruzaba el mar la plaga funesta y posando su siniestra garra en pleno corazón de América la ha herido de muerte en millares de sus hijos, muchos de ellos ilustres. Y, en América, la hemos visto saltar del Continente a las islas y de Cuba penetrar en Haití y hemos sentido sus pasos en la sombra cuando traidora y aleve ha cruzado nuestra frontera y ha hecho sus primeras víctimas en Monte Cristi, el Cibao y el Sur”, indica el editorial de este medio.

Para el 28 de noviembre la medida no solo fue para estas dos provincias sureñas, también para todos los buques que vinieran de fuera del país, y el 14 de diciembre el departamento de Salud de la época indicó que debían ser “suprimidos los bailes y todos los espectáculos y fiestas públicas”, así como la docencia, las reuniones y velatorios de aquellos fallecidos por influenza, quienes tenían que ser enterrados lo más rápido posible.

La celebración por el fin de la guerra seguía. El 15 y 16 de diciembre de 1918 se llevaron a cabo competencias en el río Ozama, que terminaron en fuegos artificiales en toda la ciudad. También se hizo un desfile estudiantil, que hacía un llamado a la paz luego de la guerra, y una concentración de al menos seis mil ciudadanos en el Parque Independencia, en lo conocido en la actualidad como Distrito Nacional.

El 8 de diciembre se informó que habían fallecidos dos personas en la Capital. Sin embargo, durante Nochebuena y Navidad hubo 27 muertes.

El editorial de LISTÍN DIARIO, del 16 de diciembre de 1918, se tituló “La Influenza” . De acuerdo con este la gripe “al fin hizo su aparición en nuestra Capital la terrible epidemia que ha diezmado cruelmente importantes poblaciones como New York, Londres, Paris, Bogotá, Madrid, Caracas, Santiago de Cuba, San Juan de Puerto Rico y otras ciudades”.

Ante la expansión del virus, la Iglesia Católica usó la Catedral como un lugar de acogida a enfermos de la influenza.

“Se situó anoche en la altura de las circunstancias con previsoras medidas, se adopta, en suma, actitud general de identificación con la severa tónica de la hora… “La ciudad necesita, con urgencia, hospitales de emergencia y medicina barata. Sin ambas cosas, Dios sabe cuántas desgracias nos tendremos que lamentar”, dicen notas de la época publicadas en LISTÍN DIARIO.

Reportes de prensa de la época detallan que el 30 de diciembre de 1918 murió el poeta dominicano Apolinar Perdomo y otras 14 personas a causa de la influenza.

Para el 2 de enero ya habían muerto otros 16, y la cifra seguía subiendo.

A mediados de enero se reportaron al menos cinco mil casos positivos en Santiago y para el 20 del mismo mes ya había más de 18 mil afectados en el Cibao.

Para el 22 de enero se confirmaron 10,169 casos y 300 fallecidos en Santiago.

En los primeros tres meses de 1919, la influenza había afectado a 53,352 personas en el país y provocado 1,047 muertes.

En octubre de 1919, cuando ya había finalizado la enfermedad en el país, se estimó que la cantidad de afectados eran 96,828 y 1,654 los fallecidos.

La influenza española costó la vida de más de 50 millones de personas todo el mundo entre enero de 1918 y diciembre de 1920.

Un artículo publicado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), explica que lugares como Alaska perdieron a gran parte de su población, Nueva York sepultó a 33,000 personas y Filadelfia poco menos de 13,000.

Ante el aumento considerado de muertes, se acabaron los féretros en Estados y “algunos tuvieron que convertir los tranvías en coches fúnebres para satisfacer la demanda”.

En Estados Unidos mató a unas 675,000 personas, el 0.66 por ciento de la población estadounidense, explica el  estudio “las pandemias deprimen la economía, la salud pública no: evidencia de la gripe de 1918”.

También señala que como no había medicamentos que contrarrestaran los efectos de la gripe, quienes la padecieron luego podían perecer por otras complicaciones.

“En 1918, los investigadores médicos carecían de recursos para identificar el origen de la gripe, con lo cual era imposible el hallazgo de vacunas. Además, debido a que la penicilina no se descubrió hasta 1928, los pacientes que superaban la gripe perecían más tarde debido a las infecciones secundarias, con neumonía bacteriana”, según explica el artículo publicado en la revista de la OPS.

La revista National Geografic  explica que en la India murieron entre 12 y 17 millones; en Gran Bretaña 228,000 personas  y en España 260,000.

Sergio Correia, Stephan Luck y Emil Verner, quienes laboran para la Reserva Federal de Estados Unidos y otras instituciones financieras, indican en el estudio que durante la pandemia las áreas afectadas experimentaron una disminución en el empleo manufacturero, la producción manufacturera, activos bancarios y bienes de consumo duraderos después de 1918, en relación con áreas menos afectadas.

“Nuestro las estimaciones implican que la pandemia de gripe de 1918 condujo a una reducción del 18% en la fabricación estatal salida para un estado en el nivel medio de exposición. Las áreas expuestas también ven un aumento en el banco cancelaciones, lo que refleja un aumento en los incumplimientos de empresas y hogares”, dice el informe del 10 de abril de 2020.

El periódico económico español “El economista”,  en su artículo “La gripe española de 1918 o por qué actuar rápido es vital para la economía y la salud”, indica que aquellos países que tomaron medidas más estrictas no mostraron tantos efectos negativos para la economía.

La investigación detalla que para la época hubo una caída del PIB real del 8 por ciento anual.

De acuerdo con el portal de las Naciones Unidas , durante el siglo XX se produjeron tres pandemias  la “gripe española” en 1918, la “gripe asiática” en 1957 y “la gripe de Hong Kong” en 1968.

La primera fue la más mortífera, sin embargo las siguientes costaron la vida de tres millones de personas entre ambas.

En el estudio suministrado por la OMS titulado “Comunicación sobre brotes pandémicos”, de 2005, cuenta que “Los estudios basados en modelos de la población mundial actual han proyectado que, como mínimo, en una próxima pandemia podrían morir entre 2 y 7,4 millones de personas. Sin duda cabe la posibilidad de que hubiera más víctimas, pero hasta que aparezca la cepapandémica y seamos capaces de determinar su letalidad y su tasa de ataque, será difícil predecir su impacto a escala mundial”.

Coronavirus

La OMS informa que los coronavirus son virus que  provocan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves.

En diciembre de 2019 se descubrió el nuevo coronavirus denominado COVID-19, que se dio a conocer primero en la ciudad de Wuhan, China.

Hasta el momento no se ha descubierto una vacuna para curar el coronavirus, por lo que los expertos recomiendan el distanciamiento social, el uso de guantes, mascarillas y el lavado constante de manos para evitar el contagio.

Se han registrado más de 145,000 víctimas mortales y más 2.18 millones de contagiados.

Fuente: https://listindiario.com/rss/portada/

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